La historia de la IM, como se Inicio

Todos los años a finales de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera. Esta jornada nace de La Obra Pontifica de la Santa Infancia que fundó Mons. Forbin Janson (Francia, 1843) y que el papa Pío XII hizo universal (1950).

En 1822 una joven de Lyon (Francia), Pauline JARICOT, fundaba la OBRA DE LA PROPAGACION DE LA FE y pedía a los cristianos que oraran cada día por las Misiones y dieran regularmente una pequeña contribución en dinero, La Obra se difundió rápidamente en todo el mundo.

En 1843 Mons. de FORBIN-JANSON, obispo de Nancy (Francia), impresionado por la miseria de los niños chinos que estaban abandonados en la calle, se sintió impulsado a fundar una obra semejante a la de la Propagación de la Fe, pero para los niños. Funda la OBRA DE LA SANTA INFANCIA para que «LOS NIñOS AYUDEN A LOS NIñOS»,

RESEÑA HISTORICA:


Las misiones Católicas de la China, recibieron un poderoso impulso en el siglo XIX, bajo el Pontificado de Gregorio XVI.

Muchos misioneros acudian al Oriente y sus cartas encendían el corazón de los buenos católicos en favor de aquellas misiones. Una nota hondamente sentimental vibraba en las cartas de los misioneros y atraía la atención de sus lectores hacia el suelo de China: La desgraciada suerte de los niños, especíalmente del sexo femenino abandonados por sus padres.


Así se expresa un misionero en una de sus cartas:

"Me encuentro rodeado, Aún sin saber cómo, de una decena de niños, unos de pecho, otros de dos, tres, cuatro años de edad; cubiertos unos de sarna, otros llenos de granos. Los pobrecitos no saben más que comer y llorar : Es necesario buscarles comida, y pagarla; pero entre tanto, para que no se mueran de hambre, me veo obligado a hacerles yo mismo un plato de harina y azúcar; luego tengo que vestirlos, curarlos, lavarlos, abrigarlos; en fin hacer con ellos de madre... Dios me da fuerzas para sostener tantos niños, pero si no soy socorrido con alguna limosna, moriré con ellos."


Esta situación constituyó la circunstancia concreta, que justificaba la necesidad de un trabajo en beneficio de los niños en paises de misión. Paulina Jaricot alentó a Monseñor para que creara una Obra especial, de la cual ella quiso ser el primer miembro; y se interesó en lo original del proyecto de Mons. Forbin Janson: Ayudar a los niños a traves de los niños. Paulina definió la  "Santa Infancia" como la obra de la Propagación de la Fe para los niños.


Se elegió el nombre de " SANTA INFANCIA " (hoy Infancia Misionera)  porque el nexo que uniría a sus seguidores sería la protección del Niño Jesús. El objetivo consistía en rescatar y ayudar  a los niños, trabajo que llevarían a cabo los niños cristianos. El país pagano en que se pensaba era China. Y esto porque su fundador estaba en contacto con los misioneros en la China, los cuales daban cuenta, en su frecuente correspondencia, de la triste y trágica situación de los niños que morían desantendidos o abandonados.

El hecho de salvar de la muerte a los niños y darles la oportunidad de sobrevivir y ser bautizados, hizo que el nuevo proyecto de FORBIN JANSON despertara simpatía y acogida como iniciativa de caridad humana y cristiana. Sus objetivos fueron al comienzo los siguientes:

a) Liberar de la muerte y de la miseria las vidas de los niños.

b) bautizarlos y educarlos cristianamente.


c) prepararlos para ser apóstoles y orientarlos a la vocación misionera.

Mons. Forbin Janson estaba convencido que, si el niño es un ser débil al que se debe prestar asistencia, es también un «hijo de Dios» rico en fe y amor, capaz de participar, a su manera, en la Misión de la Iglesia e incluso de arrastrar a los adultos para que sigan sus iniciativas generosas. El fundador creía en la dignidad del niño.Había declarado que la Propagación de la Fe era la mejor iniciativa del siglo XIX. Su Obra iba a seguir los pasos.